La intolerancia y los celos son las principales causas de violencia del hombre contra la mujer, según estadísticas presentadas en la Cámara de Representantes durante el último debate a la ley que protege a la mujer frente a todo tipo de agresiones.

La representante Lucero Cortés presentó estadísticas del Instituto de Medicina Legal según las cuales, en el primer trimestre del año 2008 se han expedido en el país cerca de nueve mil dictámenes por violencia de pareja en el país.

De los casos reportados por violencia intrafamiliar, en 8 mil 139 casos la víctima es la mujer, mientras que 890 de ellos fueron al contrario: de la mujer contra el hombre.

Las estadísticas indican que más de la mitad de los casos tienen como causa la intolerancia en la pareja o los celos: cuatro mil 867, todos ellos dentro del primer trimestre del año.

En el mismo lapso se reportaron 12 homicidios de mujeres a manos de su pareja, la mayoría de ellas entre los 25 y los 29 años de edad.
Casi la mitad del número de casos de violencia en la familia corresponde a Bogotá, dijo la congresista, al señalar que la mayor cantidad de medidas de protección a las víctimas de la violencia intrafamiliar se han presentado en localidades de San Cristóbal, Bosa y Ciudad Bolívar, donde se asientan personas más pobres.

Dichas medidas de protección en Bogotá aumentan anualmente, según la Secretaría Distrital de Integración Social. En el 2004 se profirieron tres mil 584 medidas, que subieron a cinco mil 412 al año siguiente. Durante el 2006 fueron cinco mil 616, y llegaron a seis mil 32 en el 2007. En el primer trimestre del 2008 las medidas de protección a mujeres por violencia intrafamiliar se reportaron dos mil 694 casos, que es una tendencia muy alta.

Y aunque no todos los casos originan medidas de protección, un dato significativo es que en Bogotá, durante el pasado año de 2007 se reportaron once mil 583 mujeres maltratadas, que frente al año precedente creció en más de mil 400 hechos.

La representante Cortés dijo que, según los estudios oficiales, la mujer generalmente termina ‘justificando’ la conducta violenta de su cónyuge y retira las denuncias. En unos casos porque cree que puede resolver el problema (24 por ciento); que los daños sufridos no fueron graves (24 por ciento); por miedo a otra agresión (16 por ciento); que no desea perjudicar al agresor (13 por ciento); que no cree que el episodio se repita (9) y que no sabe donde instaurar un denuncio (7 por ciento).